Edgar murió

Querido J:

Edgar murió. Lo supe porque M me mandó un mensaje con solo esas dos palabras. 

Edgar murió.

Sí, esa forma de anunciar una muerte es cruda. Tú y yo sabemos que M siempre ha sido una persona directa. Ante el anuncio no pude hacer más nada que escribirle rápidamente para ver qué pasó. Tú sabes que soy muy respetuoso del espacio de las personas, en parte se debe a que no me gusta involucrarme mucho con la vida personal de la gente pero pensé que eso era lo que debía hacer. Tú sabes, yo y mis compromisos, mis deberes y mi sentido de la responsabilidad… 

M solo me respondió dos días después, diciéndome que había llegado de viaje especialmente para hacer las cosas que se hacen cuando ocurre la muerte de un ser querido. 

Su respuesta fue un mensaje de audio donde me contó lo que pasó. Su voz, aunque muy tranquila cuando me contaba me rompió el corazón.

Edgar salió a pasear como todas las noches por el barrio, luego de cenar. Al menos, así se lo cuenta la chica que lo cuidaba esos días mientras M estaba fuera por trabajo. De pronto, un auto apareció, lo atropelló y se dio a la fuga. 

Eso no es lo peor. 

Como era una calle donde no pasaba mucha gente, Edgar se quedó ahí, con el cuello roto durante toda la noche hasta la mañana siguiente que unos vecinos lo encontraron. M no me contó en qué estado lo encontraron pero solo de imaginar la escena me duele el estómago y me dan mareos.

Llevaron a Edgar a que reciba atención médica y allí fue cuando trataron de llamar a M pero, como ella estaba fuera del país, no recibía las llamadas.

M solo se enteró que Edgar había muerto dos o tres días después cuando la chica que lo cuidaba se lo dijo. La chica que lo cuidaba se enteró del accidente porque cruzó a los vecinos y le contaron lo que había pasado. 

A veces me pregunto quiénes son más animales. Si los animales que salen a pasear por el barrio luego de cenar o los imbéciles que los atropellan y los dejan ahí, tirados, moribundos, con el cuello roto, pensando en su mamá que está de viaje.